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lunes, 30 de enero de 2023

Patria (Fernando Aramburu)

 

Hacía mucho tiempo que tenía ganas de leer esta novela y por fin lo he hecho. No me sorprende que se haya convertido en un clásico porque realmente es un libro fantástico. 

A través de las tribulaciones de dos familias asistimos al drama que fue ETA en Euskadi. Por un lado aparecen representadas las víctimas: el Txato, un empresario vasco; su mujer, Bittori y los hijos, Xabier y Nerea. Por otro lado, el terrorista y su familia: Joxe Mari; sus padres, Miren y Joxian, y sus hermanos, Gorka y Arantxa. 

Dos familias amigas que poco a poco van distanciándose hasta posturas irreconciliables por culpa de los posicionamientos políticos y del ambiente que los rodea. 

Gracias a este libro podemos adentrarnos en el ambiente opresivo de los pueblos de un Euskadi dominado por el miedo y la manipulación. No hay ganadores: todos sufren, todos pierden. 

Lectura muy recomendable: a partir de 16 años (es una novela larga) o para adultos. 

La familia (Sara Mesa)

 

"¡En esta familia no hay secretos!", proclama al inicio de este libro Damián, el padre, un hombre de ideales fijos obsesionado con Ghandi, con la rectitud y con la pedagogía. Obviamente habrá secretos y mucha infelicidad en una familia que intenta aparentar lo que nunca podrá ser. 

Bajo unas normas estrictas viven el padre, la madre y los hijos: Mario, el más débil; Rosa y Aqui, el más pragmático; además de Martina, una sobrina que han adoptado. 

Fiel al universo de Sara Mesa, nada es lo que parece y, poco a poco, iremos descubriendo el entramado de esta familia, así como las peculiaridades de cada uno de ellos, sus miedos, etc. 

El relato no es lineal, y nos vamos haciendo una idea de conjunto a través de la historia de cada uno de los miembros, de las vecinas, etc. 

Es una novela interesante, aunque a mí me gustó más Cara de pan. Todavía no me he leído Un amor. 

Recomendable para adultos o a partir de 16 años. 

martes, 6 de diciembre de 2022

Abierto toda la noche (David Trueba)

 


La abuela Alma es una mujer que se pasa el día en la cama porque le da la real gana y sigue carteándose con su amiga aún después de muerta. El abuelo Abelardo, fervoroso católico, cree en Dios sobre todas las cosas y dedica su vida a una lucha antitabaco. Acoge en casa a Paul y John, dos testigos de Jehová ingleses, a los que echan de la comunidad por seguir las locuras de Abelardo y ser acusados de escándalo público, terminan siendo pareja. La madre, Amanda, se preocupa tanto de sus hijos que acaba descuidando su propia relación con su marido y sus propios problemas. El padre, Félix, se siente desplazado en su papel de padre de familia porque uno de sus hijos, Matías,de 12 años, padece el síndrome de Latimer, le da por crearse responsabilidades y se cree el padre de familia. Felisín, el hijo mayor, de 28 años, es crítico de cine pero lo ha abandonado todo por una francesa, Nicole. Basilio es el segundo de los hijos, de 22 años, su problema es que es básicamente feo, pero repulsivo y comienza una terapia con Tristán un psiquiatra que se instala en una tienda de campaña en el patio de la casa. Su terapia consiste en convertir a Basilio en un ser completamente invisible para el resto del mundo. Nacho, de 20, es el ligón de la familia. Gaspar, que tiene 14 años , es un adolescente cuya única ambición es acostarse con mujeres. Lucas, el pequeño, habla por los codos y vuelve locos a todos (fuente)

Es un libro muy entretenido. Lo recomiendo a partir de 16 años. 

El nudo Windsor (S .J. Bennett)


 Estamos a principios de la primavera de 2016 en el castillo de Windsor, donde Isabel II ultima los preparativos de las celebraciones de su nonagésimo aniversario, pero el ambiente festivo se trunca cuando uno de los invitados es hallado muerto en extrañas circunstancias en uno de los dormitorios de la residencia. Aunque todo parece indicar que Maksim Brodsky, un pianista ruso de veinticuatro años, se ha ahorcado, los mandos del MI5 sospechan de un complot internacional: ¿será la mafia rusa o el mismo Putin? ¿Los chinos? ¿Terroristas?

Al principio, la reina deja la investigación en manos de los profesionales, pero cuando las pesquisas apuntan hacia sus fieles sirvientes decide poner en práctica su pasión detectivesca y, con la ayuda de su secretaria personal, Rozie Oshodi, comienza sus indagaciones clandestinas. 

Es un libro muy interesante, donde las averiguaciones sobre el caso se mezclan con personajes y hechos reales. 

Lo recomendaría para grandes lectores a partir de 16 años, o para adultos. 

domingo, 23 de octubre de 2022

Tostonazo (Santiago Lorenzo)


La nueva novela de Santiago Lorenzo  vuelve a hacer gala del sentido del humor del autor: ácido y certero. En este libro, una ficción autobiográfica, ajusta cuentas con el mundo del cine, un ambiente que conoce bastante si tenemos en cuenta que, además de algunos cortos, ha dirigido dos largometrajes: Mamá es boba y Un buen día lo tiene cualquiera: ambos muy recomendables, por cierto. 

La crítica al mundo del celuloide se concentra en un personaje, Sixto, que representa al típico enchufado, tan petulante, engreído y soberbio como inútil. Es el personaje odiado por todos. Sin embargo, no todo es negativo en este mundillo, y el contrapunto lo tenemos en Bertrand, el amigo. 

La vida del protagonista, llena de altibajos y fracasos, lo lleva a Ávila, donde irá a cuidar a un familiar, Pacomio. Si alguien ha visto Un buen día lo tiene cualquiera, no puede dejar de imaginárselo como Onofre (o, al menos yo, no puedo). 

Un gran acierto de la novela lo vemos al final, cuando los dos personajes más insoportables, Sixto y Pacomio, confluyen en una -triste pero- real actualidad. 

Santiago Lorenzo hace gala de un lenguaje fluido, rico, irónico, juguetón, y de un fino sentido del humor; una mezcla que siempre, siempre, resulta recomendable. 

A partir de 16 años estaría bien... aunque también antes para lectores avezados. 

Dejo el tráiler de Un buen día lo tiene cualquiera:


De Mamá es boba no encuentro el tráiler, pero creo que la película está disponible en Filmin. Dejo unos fragmentitos: 


El cuento de la criada (Margaret Atwood)

 


Creo que a estas alturas a todo el mundo le sonará este título, sea por la novela o por la serie. Me ceñiré aquí a la novela. Se trata de una distopía en la que la República de Gilead pasa a ser gobernada por unos políticos teócratas que prohíben la libertad de prensa y regulan hasta el último detalle de la vida de todos los habitantes pero, sobre todo, de las mujeres. Estas se dividen, según su función en la sociedad, en varios tipos, de entre los que destacan dos: las Esposas, cuya función es cuidar del marido, llevar la casa y criar a los hijos y las Criadas, cuya función es engendrar.

Una de las criadas es la que nos cuenta la historia: se trata de Defred. No utiliza su verdadero nombre, pues lo ha perdido al pasar a ser propiedad de Fred, el Comandante. La vida de estas mujeres está destinada, como hemos dicho, a engendrar, por ello se le controla la alimentación, la sexualidad, las relaciones, etc. Si no hacen lo que se les pide o no se quedan embarazadas, serán ejecutadas o enviadas a las Colonias: un supuesto lugar en el que morirán a causa de la contaminación generada por residuos tóxicos. 

Sin embargo, todo este control no consigue doblegar absolutamente a las mujeres que mantienen la cordura gracias, por un lado, a la libertad de pensamiento  y, por otro, a un movimiento de resistencia que las consuela en su soledad. 

Es un libro interesante que daría para una serie de reflexiones profundas, por lo que lo recomendaría a partir de los 16 años.

domingo, 16 de octubre de 2022

La señora March (Virginia Feito)


La señora March disfruta de un matrimonio feliz junto a George, un escritor de éxito. Todo es apacible en su vida hasta que un día, en una conversación inocente, alguien le dice que se parece a la protagonista del nuevo libro de su marido. En ese momento algo se rompe en el débil equilibrio que sostiene su vida: corre a leer la novela y se siente identificada con Johanna, la prostituta de Nantes que lo protagoniza. 

El mundo de la señora March se desmorona entre sospechas e inseguridades, lo que afecta a la vida de los que la rodean: la vecina de arriba, Martha (la asistenta), Jonathan (su hijo) e incluso los amigos y familia de una chica cuyo cadáver ha aparecido cerca de una cabaña, en un bosque...

En este libro nada resulta ser lo que parece. Se trata de thriller psicológico e inquietante que no dejará al lector indiferente. 

Puede recomendarse para lectores de 16 años o más. 


sábado, 16 de abril de 2022

Obras; Epicuro



 La obra de Epicuro es tan breve como interesante. Dejo algunas de sus "Exhortaciones", por si pudiesen interesar: 

14.- Nacemos una vez, pues no es posible nacer dos veces. Y no es posible vivir eternamente. Tú, aun no siendo el dueño de tu mañana, intentas demorar tu dicha. Pero la vida se consume en una espera inútil, y a cada uno de nosotros le sorprende la muerte sin haber disfrutado de la tranquilidad. 

35.- No hay que despreciar lo que se tiene por el deseo de lo que nos falta, sino que debemos considerar que también lo que se tiene era antes un deseo. 

68.- Nada es suficiente para quien lo suficiente es poco. 

70.- No hagas nada en tu vida que te cause miedo en el caso de que sea conocido por el prójimo. 

71.- A los deseos hay que preguntarles lo siguiente: ¿qué sucederá si se cumple lo que el deseo persigue? ¿Y si no se cumple?

78.- El hombre noble se dedica sobre todo a la sabiduría y a la amistad. De estas cosas una es un bien mortal, la otra es inmortal.

Es de los libros que se pueden leer a cualquier edad, pero creo que antes de los 16 no se le daría mucho valor. Es como los buenos vinos, gana con los años (del lector). 

El contexto (Sciascia, Leonardo)

 


El inspector Rogas, un hombre ecuánime y riguroso, persigue a un asesino implacable, en una sucesión de crímenes enigmáticos. 

Aunque se trata novela negra, lo cierto es que el desarrollo es más complejo de lo habitual en este género. 

Fragmento: 

Una pausa. Luego Nocio se levantó, fue a la mesa, cogió unos papeles y volvió a sentarse frente a Rogas. 

-Sabe qué estaba haciendo cuando usted ha entrado? Estaba releyendo y corrigiendo unos versos que escribí impulsivamente, con rabia, ayer por la noche. 

¡Versos! No escribía versos desde la época del colegio... Léalos. 

Le tendió los papeles con gesto nervioso, como si hubiera tomado una decisión de la que se avergonzaba. Rogas leyó: 

"Con arrogancia repetís de

lo que no sabéis

ideas-espuma en espray de viejas y nuevas ideas

(más viejas que nuevas)

que vuestros labios derriten y babean [...]"

Creo que es un gran libro, pero no lo recomendaría para lectores menores de 16 años (como ya he dicho en alguna ocasión, creo que a partir de esa edad se puede leer cualquier cosa, aunque no se entienda todo y aunque no guste todo. Tampoco se entiende todo con 50). 


martes, 5 de febrero de 2019

Tiempo después, José Luis Cuerda

En el año 9177 los habitantes útiles para la sociedad viven en un gran edificio donde reina el orden, mientras que el resto, los parados, sobreviven en una especie de campamento para pobres. 
Un día, Jose María, uno de los parados, decide entrar en el edificio para vender limonada. Este atrevimiento pondrá en riesgo el equilibrio social, pues los parados han de mantenerse así para asegurarlo; igual que hay dos barberos, dos policías, tres marineros, un rey, un alcalde, una secretaria del alcalde... Esta última, Méndez, mujer de encantos destacables, será  la tentación de José María y de Galbarriato, su gran amigo. 

El universo de Cuerda vuelve a brillar tras la locura de Amanece que no es poco. En este caso la trama tiene un componente más social, pero siempre revestido de humor, surrealismo, candidez y una pizquita de amargura. 

Libro muy recomendable. A partir de 16 años o adultos. 
Extensión: 137 páginas. 

La película es bastante fiel al libro, pero más políticamente correcta. Puedes ver el tráiler: 
Fragmento: 

Méndez es una muchacha muy atractiva. Parece que nació, sonríe, se nutre, se viste y se desnuda aposta. Pasea ahora, como si fuera una modelo, ante los ojos inquisitivos de José María el Robusto. Eufemiano, el conserje, que ocupa su puesto tras el mostradorcillo que preside la entrada del Edificio Mundial, observa con fingida indiferencia. 
Después de que la muchacha haya hecho dos o tres viajes ante las narices de José María, se interesa por ella. Le dice a Eufemiano. En voz baja: 
- Y esta muchacha ¿quién es?
- La secretaria del alcalde. 
- ¿Y por qué se pasea así?
- Porque se lo ha dicho su jefe. 
- Le ha dicho el alcalde que se pasee así?
- Cállate ya y mírala. 
José María sigue las evoluciones de Méndez, la secretaria. Y ella sonríe. José María baja más la voz: 
- Y, ¿por qué me sonríe?
- Joder, qué preguntón eres. Porque también se lo ha dicho el alcalde. 
Antes de que José María vuelva a preguntarle: 
- El alcalde le ha dicho que se pasee un rato delante de ti, que te excite y, luego, que te haga una proposición. 
- ¿Si?
Eufemiano asiente con la cabeza. José María redobla su interés. 
- Vamos a ver. 

viernes, 11 de enero de 2019

República luminosa (Barba, Andrés)



Un funcionario de Asuntos Sociales es destinado a la ciudad de San Cristóbal, lugar originario de su mujer. Allí se traslada con la familia: la esposa, Maia, y la hija de esta, fruto de una relación anterior, Moira. El protagonista-testigo nos va contando la historia desde el presente, una historia que ha sucedido veinte años antes y que trata de la aparición de un grupo de unos treinta niños que, en principio, se dedican a la mendicidad o a jugar por las calles. Nadie sabe de dónde han salido ni a dónde van cuando no están a la vista. Los muchachos parecen pacíficos, pero poco a poco se van desencadenando sucesos que los implican en actos violentos. Además, ya desde el principio, se respira un aire desasosegante, desde el mismo día de su llegada a la ciudad, cuando atropellan a un perro. 

El libro trata sobre la infancia como tal,  pero también sobre la percepción que los adultos tenemos de ella. Los niños se organizan, pero los adultos son incapaces de entender en qué está basada esa organización y prefieren ignorar el asunto hasta que se dan cuenta de que sus propios hijos se ven tentados por estos muchachos aparentemente salvajes. 

Es un libro muy recomendable, tanto para adolescentes como para adultos. Está muy bien escrito, mantiene el suspense e invita a una reflexión seria y profunda sobre la infancia. 

Salvando las diferencias, a mí me recuerda, inevitablemente, a El señor de las moscas, de W. Golding y a la magnífica ¡y terrorífica! película de Chicho Ibáñez Serrador: ¿Quién puede matar a un niño?


Muy recomendable, a partir de 16 años. 

Fragmento: 
El día que llegué a San Cristóbal, hace hoy veintidós años, yo era un joven funcionario de Asuntos Sociales de Estepí al que acababan de ascender. [...]
Todo el mundo considera el asalto al supermercado Dakota como el origen de los altercados, pero el problema comenzó mucho antes. ¿De dónde salieron los niños? El documental mas conocido sobre el tema, el tendencioso cuando no sencillamente falso Los chicos de Valeria Danas, comienza con esa pomposa frase en off sobre las sangrientas imágenes del supermercado: ¿De dónde salieron los niños? Y sin embargo no deja de ser esa la gran pregunta. ¿De dónde? Si uno no hubiese conocido una época en la que no estaban allí, casi habría podido pensar que siempre recorrieron nuestras calles, mugrientos pero con su extraña dignidad diminuta, con el pelo ensortijado y las caras requemadas por el sol. 
Es difícil determinar en qué momento nuestra mirada se fue acostumbrando a ellos o si las primeras veces que los vimos nos produjeron alguna sorpresa.

miércoles, 7 de noviembre de 2018

Seda (Baricco, Alessandro)


Se trata de una obra ya clásica que, más que un libro es una sugerencia. Me explico, es extremadamente corto, no profundiza en nada, está construido a partir de repeticiones que sugieren lugares y movimientos de los que prácticamente no se cuenta nada; los personajes apenas están descritos, ni física ni psicológicamente (salvo unos apuntes mínimos) y, sin embargo, el libro es una pequeña joyita, un poema en prosa. 
La historia es sencilla: Hervé Joncour trabaja para Baldabiou, que lo envía a Japón en busca de gusanos de seda. Allí conoce a Hara Kei, con quien hace negocios, y a una muchacha que lo acompaña, de la que se enamora, pero a la que no tiene acceso. 
Joncour es feliz en su matrimonio con Hélène y está contento con su vida, pero poco a poco va obsesionándose con la muchacha, de la que no conoce ni la voz. 
Se da así una especie de triángulo amoroso en el que juega un papel determinante Madame Blanche-, un triángulo de deseos profundos y contenidos, como la propia narración; un juego más imaginado que real, como se ve en un pasaje erótico bastante explícito. 
Quiero llamar la atención con respecto a este pasaje porque a pesar de ser bastante explícito se trata de un encuentro lleno de amor y ternura, de respeto por el ser amado; algo que está muy lejos de la burda vulgaridad que campa a sus anchas por libros de lectura desgraciadamente habitual, muchos de ellos orientados al público juvenil.
Por esta escena lo recomiendo para mayores de 16 años, pero puede leerlo cualquiera. 

Publicado por Anagrama. 
Páginas: 125; con letra grande y numerosos espacios. Realmente el libro se lee de dos horas. 

Fragmento: 
Por vez primera en su vida, Hervé Joncour llevó a su mujer aquel verano a la Riviera. Se instalaron durante dos semanas en un hotel de Niza, frecuentado sobre todo por ingleses y famoso por las veladas musicales que ofrecía a sus clientes. 
Hélène se había convencido de que en un lugar como aquel lograrían concebir el hijo que, en vano, habían esperado durante años. Juntos decidieron que sería un niño. Y que se llamaría Philippe. Participaban con discreción en la vida mundana del balneario, para divertirse después, encerrados en su habitación, burlándose de los tipos extraños que habían conocido. Una noche, durante un concierto, conocieron a un comerciante de pieles polaco: decía que había estado en Japón. 
La noche antes de partir, Hervé Joncour se despertó cuando todavía era de noche, y se levantó y se acercó a la cama de Hélène. Cuando abrió los ojos, él oyó su propia voz que decía suavemente: 
-Te amaré siempre. 





Una casa para siempre (E. Vila-Matas)


El libro cuenta la historia de un ventrílocuo que ha perdido su voz y se expresa a través de los personajes con los que trabaja. Este hombre va contando su vida mediante una sucesión de relatos que rompen la estructura novelesca; en realidad podríamos decir que el libro está a medio camino entre la novela y el cuento. 
La lectura me parece un poco confusa y bastante exigente con el receptor, puesto que no hay una continuidad temporal y en ocasiones la relación entre unos cuentos y otros es bastante laxa. 
De la biografía del protagonista podemos decir que de niño conoció a un personaje turbio, un loco que asesinó a una niña, Laura, que formaba parte de su pandilla de veraneo junto con Pedro. Años después, ya siendo él ventrílocuo, se encuentra con Pedro (con el que ya no tiene nada que ver) y se produce otro asesinato similar. Por otra parte, ya siendo un ventrílocuo exitoso, comete él mismo un asesinato del que acabará huyendo. 
En el libro se habla de las relaciones, de la paternidad, del dolor, de la soledad o la incomprensión, pero sobre todo de la voz de cada uno y de la ficción como lugar de refugio que nos puede ayudar a entender la realidad. 
Es el padre del protagonista quien, en su lecho de muerte, le regala este mundo, que su hijo habitará para siempre, como se ve la última parte del libro y que pone título al mismo. 

Lo cierto es que, como he comentado, me parece un libro complicado que creo que poco le puede interesar a un lector joven. Lo recomendaría más bien para un público adulto. 

Publicado por Debolsillo. 
Páginas: 125. 

Fragmento: 
De mi madre siempre supe poco. Alguien la mató en la casa de Bérgamo, dos días después de que yo naciera. El crimen fue todo un misterio que creí dar por resuelto el día en que cumplí veinte años, y mi padre, desde su lecho de muerte, reclamó mi presencia y me dijo que, por desconfianza a los adjetivos, estaba aproximándose al momento en que enmudecería radicalmente, pero que antes deseaba contarme algo que juzgaba importante que yo supiera. "Incluso las palabras nos abandonan", recuerdo que dijo, "y con eso está dicho todo, pero antes debes saber que tu madre murió porque yo así lo dispuse" .Pensé de inmediato en un asesino a sueldo y, pasados los primeros instantes de perplejidad, comencé a dar por cierto lo que mi padre estaba confesando. Cada vez que pensaba en el hacha ensangrentada sentía que el mundo se hundía a mis pies y que atrás quedaban, patéticamente dibujadas para siempre, las escenas (de alegría y plenitud que me habían hecho idealizar la figura paterna y forjar la imagen mítica de un hombre siempre levantado antes de la aurora, en pijama, con los hombros cubiertos por un chal, el cigarrillo entre los dedos, los ojos fijos en la veleta de una chimenea, mirando nacer el día, entregándose con implacable regularidad y con monstruosa perseverancia al rito solitario de crear su propio lenguaje a través de la escritura de un libro de memorias o inventario de nostalgias que siempre pensé que, a su muerte, pasaría a formar parte de mi tierna aunque pavorosa herencia.

martes, 6 de noviembre de 2018

En tierras bajas (Müller, Herta)

La autora rumana nos presenta un libro de cuentos en el que narra la vida de una aldea durante la dictadura de Ceaucescu. 
Los cuentos están escritos desde la perspectiva de una niña, lo que lleva a la narradora a contar sucesos trágicos con un aire de inocencia que acrecienta el desasosiego del lector y produce un extraño efecto antitético. 
Müller no habla de política, pero cada uno de los relatos es una pequeña crítica, una pequeña rebelión, pues la decisiones políticas afectan a cada uno de los habitantes de esa aldea, sean o no conscientes de ello. Es tal la crítica que se hace, que la propia autora acabó exiliada por las presiones del gobierno rumano. 
El libro consta de quince cuentos de extensión variable. Todos están narrados por la misma autora e inmersos en una especie de nebulosa, un ambiente onírico que refleja la incomprensión de la realidad circundante. 

La lectura de este libro es muy aconsejable, no solo por el tema que trata, sino también porque está magníficamente escrito (no en vano su autora recibió en Premio Nobel de Literatura en 2009). 

Se puede leer perfectamente a partir de los 16 años, si bien es cierto que convendría tener un poco de madurez para poder entender algunos pasajes. 

Publicado por Debolsillo.
Páginas: 192. 

Fragmento: 
"En tierras bajas"
Mientras hablaba, papá no dejó de acariciarle el lomo a la ternera. Yo lo miré a la cara. No se le notaba que estaba mintiendo. Quise sacar su mano del lomo de la ternera, quise tirar esa mano al patio y pisotearla. Quise que se le cayeran los dientes por decir esa mentira. 
Papá era un mentiroso. Y todos los allí presentes también mentían con su silencio. Todos estaban ahí papando moscas. Los fui mirando uno a uno: sus horribles caras sebosas, sus narices, sus ojos, sus cabezas de pelambre hirsuta. La barba de dos días de papá duplicaba y ocultaba su ordinariez. Las manos de papá rubricaban sus palabras mendaces y resultaban convincentes en cada uno de sus gestos. 
El veterinario sacó un cuadernillo de su cartera pringosa, escribió algo en una hoja, la arrancó y se la entregó a papá. Mientras el hombre escribía, papá ya le había metido un billete de cien lei en el bolsillo del abrigo, pero el veterinario fingió no darse cuenta y siguió escribiendo. 
Papá se quedó con la hoja en la mano. En ella constaba que la ternera se había accidentado. Era la autorización para el sacrificio de urgencia. 
El veterinario vació también de un solo trago la octava copita de aguardiente y ahuyentó de su bicicleta a las gallinas, que se dispersaron cacareando. 



martes, 30 de octubre de 2018

Los asquerosos (Lorenzo, Santiago)

Manuel es un muchacho que ha tenido una infancia bastante solitaria por culpa de la desidia de sus padres. Es una especie de hombre hecho a sí mismo, un ser invisible, normalito, que va ganándose la vida poco a poco. En cuanto puede abandona el (no) hogar familiar y se independiza, pero su salario es muy bajo y malvive hacinado como otros infelices como él, en un cuchitril madrileño. 
Un día sufre un percance que lo obliga a huir de la policía: hiere a un antidisturbios, que pretendía pegarle, con un destornillador. 
A partir de ese momento inicia la huida con la ayuda de un tío suyo (narrador de la historia) y se va a vivir a un pueblo castellano abandonado: Zarzahuriel. 
Manuel, que nunca ha pisado el campo, se va acostumbrando a la soledad y fantasea con la idea de que ya está a salvo, sin embargo, la llegada de una familia a una casa vecina (los mochufas) pone en peligro su plan. 

El libro es un canto a la libertad, a la vida sencilla del que prescinde de todo lo accesorio y busca la fusión con la naturaleza. Es, también, un crítica política y social: a la ley mordaza, a los abusos de poder, a la búsqueda de dinero, a la tontería generalizada, a la estupidez inoculada, a la falta de valores, etc. 

Como siempre, Santiago Lorenzo juega con el humor para hablar de situaciones dramáticas; sin embargo en este caso creo que se le va un poco la mano en la búsqueda de un léxico depurado y en la proliferación de descripciones pormenorizadas de todo lo que hace el protagonista para sobrevivir. 

Por lo comentado anteriormente lo recomiendo a partir de los 16; pero en realidad puede leerse a cualquier edad (dependiendo de las ganas y las costumbres lectoras de cada uno).

En general creo que es un buen libro y recomiendo mucho la lectura de todas las obras de este autor; aunque mis preferidas son Los millones y Los huerfanitos. 

Publicado por Blackie books. 
Año de publicación: 2018.
Páginas: 221. 

Fragmento:
La madriguera en la que Manuel plantó pica no era así como muy atractiva. Pero él tendía a ver acogedor el alrededor en el que cayera. Propendía a la conformidad con el entorno, sin importarle sus notas escópicas o ambientales. Eso que se ahorraba en decoración, atrezo y luminotecnia. Funcionaba de cámara para dentro, por lo que el aspecto del plató le era de relevancia muy relativa. La vetusta casa nueva ofrecía además algo insólito para él: sitio. Qué de metros, cuadrados, cúbicos. Manuel corría a veces por el pasillo, sólo para ver cómo era hacerlo bajo techo propio. Siempre había una estancia más de lo que recordaba, en su recuento mental de habitaciones. 
Vivir varado en  Zarzahuriel debía de tener sus débitos, sus incomodidades y sus sevicias. Pero mejor aquello que estar donde los teleoperadores, trabajando a favor de que a un ciudadano comunitario le sorbieran el dinero por la vía de la fraudulencia descarnada. Mejor aquello que estar en su pieza de la calle Montera, desechando la idea de meter en casa alfombras demasiado gruesas para no tener que ir dando con la cabeza en el techo. Y como recordaba Montera, recordaba su portal, mucho antes que la cajita en la que moraba. Recordaba su cámara de vídeo, mucho antes que sus apliques. Recordaba el poco de rojo que punteó el cuello del antidisturbios, mucho antes que nada. 

Versiones de Teresa (Barba, Andrés)

Teresa es una adolescente que sufre un retraso mental. También es la excusa de la que se sirve el autor para indagar en el interior de otros dos personajes: Verónica, la hermana mayor; y Manuel, un monitor que conoce a la chiquilla en una campamento. 
A lo largo del libro se intercalan las perspectivas de los dos personajes, Verónica y Manuel: la primera cuenta la historia desde el pasado hasta el presente; el segundo al revés, desde el presente va haciendo un flashback que nos permite entender cómo se van desarrollando los acontecimientos. 
Ambos personajes desgranan sus sentimientos, deseos, inseguridades, miedos, etc., a través del reflejo que tienen en Teresa, la cual actúa como una especie de tambor que lo amplifica todo, puesto que su falta de comprensión y su incapacidad para hablar hacen que los demás reflexionen y analicen sus propios comportamientos y sentimientos en una sucesión de monólogos intercalados.  
Manuel se ha enamorado de Teresa y siente por ella una pasión culpable e incomprensible.
Verónica ama a Teresa como hermana mayor, pero también siente celos, envidia, vergüenza, tristeza...
Teresa es el personaje a través del que se expande la acción pero cuya mente es absolutamente inescrutable. 

Es un libro interesante que juega con el tabú y lo exprime, sin juzgar. Un gran logro creo que es la elección de las voces narrativas, pues todo lo que sabemos es a través de las perspectivas de los dos personajes. 

No me parece un libro apto para un público muy joven porque a veces el narrador se detiene a analizar pormenorizadamente los sentimientos y las contradicciones de Verónica y Manuel, lo cual puede resultar algo pesado. 

Edad: creo que a partir de 18 años; aunque pienso que a partir de 16 se puede leer de todo. Aun así, me parece que le interesará a gente de más edad. 

Publicado por Anagrama. 
Año de publicación: 2006. 
Páginas: 203. 

Fragmento: 
Verónica pensaría mucho tiempo después que tal vez fue aquello lo que misteriosamente creó un vínculo definitivo entre los tres: la dependencia. La dependencia de Manuel hacia Teresa. La dependencia de Teresa hacia Manuel. Su propia dependencia al amor de Manuel y al de su hermana. El amor dirigido a los distantes era perfectamente puro, pues la vida acabada en un distante ya no podía dar nada nuevo. Se deseaba que el distante hubiera existido, y había existido. Pero en aquel momento todavía no podía explicarse a sí misma con exactitud lo que sentía. Su propio amor hacia aquel chico aún desconocido era simple inocencia, pero una inocencia que parecía soportar el peso del universo entero, que se asemejaba a un vínculo al que no había que intentar interpretar, sino ante el cual se debía aguardar pacientemente, hasta que de él brotara naturalmente la luz. Desde fuera un amor siempre parece más grande que desde dentro. Desde fuera un amor parece siempre total y sin fisuras. Y resultaba que Verónica no podía verlos más que desde fuera en ese momento, como si se tratar de un ojo duro y objetivo situado en lo alto de la sala que contemplara desde arriba a los tres, más que como personas, como objetos pasivos que estaban desnudamente expuestos a que les sucedieran cosas. 
A Manuel le conoció durante la merienda que siguió a los números, cuando aún algunas personas comentaban el desaguisado de la actuación de Teresa y sus dos compañeras. Parecía que la simple presencia de aquel chico llamara al comentario como la nieve a la forma de los objetos que cubría; todo en él era expectativa. Y desde que terminaron los número y Teresa se reunión con ella y su madre, aquel chico vagabundeaba por los alrededores de la conversación, intentando acceder a ella, a Teresa, a quien miraba estuviese donde estuviese. Al final fue todo mucho más simple y natural de lo que habría cabido esperar. Fue su madre misma quien se acercó hasta él, con aquella frialdad suya medida y lenta, pero con una ligera vacilación en la voz que de pronto delató su curiosidad. 
"Hola -dijo-. Soy Diana, la madre de Teresa."
La voz de Teresa, no Teresa, contestó: 
"Manuel."
Una manera de pronunciar su nombre que parecía más una súplica que una información. 
"Entonces tú te llamas Manuel", concluyó, ante la pasividad del chico, que se había quedado inmóvil, mirando a Teresa y después a Verónica. 
"Sí, fui monitor en el campamento al que fue su hija este verano."


viernes, 21 de septiembre de 2018

Blanco nocturno (Piglia, Ricardo)


Las hermanas Belladona (Ada y Sofía) conocen a Toni Durán, un americano procedente de Puerto Rico, y él las sigue a un pueblo del interior en la provincia de Buenos Aires. Entre la aparente calma del campo hay muchas fuerzas y poderes ocultos que desencadenarán la muerte de Durán. 
A la investigación policíaca llevada a cabo por el inspector Croce y por el periodista Emilio Renzi, se le suman las peripecias de la familia Belladona, de las hermanas y de los dos hermanos, sobre todo de Luca, una especie de genio que consigue levantar una fábrica con sus propias manos. 
El crimen se resuelve: conocemos al asesino y la causa de la muerte; pero ¿Qué sucede con el asesino? ¿Quién lo induce a cometer el asesinato? ¿Por qué? ¿Quién carga con la culpa? ¿Qué pasa con Croce? ¿Qué intereses tiene el jefe de policía, Cueto? ¿Y qué relación mantiene con Ada Belladona y su familia?

¿Es un pato o una liebre?


Es un libro interesante en el que las apariencias no se corresponden con la realidad, aunque a veces, sobre todo en la segunda parte, el alarde intelectual del autor hace que la acción se ralentice demasiado y complica, creo que innecesariamente, la lectura.

Se trata de una novela interesante, pero no me parece que sea apta para todos los públicos sino que requiere un poco de esfuerzo por parte del lector.

Fragmento
La noticia de que Croce había encontrado al asesino de Durán en un rancho por Tapalqué sorprendió a todos. Parecía uno de sus actos de prestidigitación que cimentaban su fama. 
-Vieron a un tipo chiquito, medio amarillo, entrar y salir de la pieza, y pensaron que era Dazai -explicó Croce. Reconstruyó el crimen en una pizarra con mapas y diagramas. Este era el pasillo, aquí estaba el baño, lo vieron salir por acá. Hizo una cruz en la pizarra-. El que lo mató se llamaba Anselmo Arce, nació en el departamento de Maldonado, fue aprendiz en el hipódromo de Maroñas y terminó de jockey en La Plata, excelente jinete, muy considerado. Corrió en Palermo y en San Isidro y después se metió en líos y terminó en las cuadreras de la provincia. Tengo una carta en la que confiesa el hecho. Se ha suicidado -concluyó Croce-. Descubrimos que habían usado el viejo montacargas del hotel para bajar la plata. 




miércoles, 12 de septiembre de 2018

Todo lo que fuimos (Alberto Villarreal)

El autor, un conocido booktouber, va contando una historia de amor a través de poemas, algunas cartas y un montón de ilustraciones. No es la mejor poesía del mundo pero es interesante puesto que la historia, como tantas veces sucede, no termina bien.

El canal del autor: Abriendo libros

Edad: a partir de 16.

Al tratarse de un libro ilustrado, dejo algunas imágenes extraídas del blog: Amar Comer Leer
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Luna caliente (Mempo Giardinelli)


Ramiro Bernárdez, un joven argentino de familia acomodada, regresa de Paris al Chaco (zona extremadamente calurosa, al norte de Argentina). Un médico, amigo de su padre, lo invita a cenar a su casa y allí se encuentra con Araceli, una adolescente por la que se siente irresistiblemente atraído. 
Incapaz de controlarse, Ramiro, que no parece muy listo, se ve arrastrado al crimen y a la huida, en una Argentina enmarcada en la dictadura. 

El libro es entretenido, muy corto y muy ágil en su lectura. No es un gran libro pero la resolución de los conflictos es curiosa y puede ser una buena compañía para pasar un rato agradable. 
Eso sí, si se lee desde una perspectiva de género puede dar para mucho, pero que mucho, debate. No voy a compararlo con Lolita porque la calidad de ambos es muy dispar (tampoco creo que Giardinelli pretendiera imitar a Nabocov) pero sí coinciden en el planteamiento del punto de vista masculino: en ese no poder controlarse, no poder evitarlo (algo que, por cierto, no deja quedar muy bien a los hombres; pero bueno); aunque difieren en el perfil del personaje femenino. 

Edad: a partir de 16. 

Fragmento
Claro que después debería enfrentar situaciones incómodas, pero sabría sortearlas. Ahora estaba convencido de que era capaz de muchas más acciones que las que antes suponía. Un hombre en el límite es capaz de todo. Y él había llegado al límite. El médico se había puesto pesado, fastidioso, y acaso le estaba tendiendo una trampa. No tenía opción, por eso le había pegado hasta dormirlo y ahora lo iba a matar. Perdido por perdido... Y además, ya sabía lo que tendría que decir: que Tenneembaum, borracho como una cuba, lo había despertado a las... ¿a qué hora? Si, a las tres se le había acercado, cuando él fumaba en el coche. Bueno, pues a las tres menos cuarto lo había despertado y él, Ramiro, no pudo resistir la invitación. El doctor era mi anfitrión, diría, me había tratado espléndidamente, una cena magnífica, después de tantos años, porque era amigo de mi padre... Y explicaría que él fue quien manejó porque el doctor estaba borracho, y muy pesado, nervioso, como si le hubiese pasado algo, pero yo no podía saber por que´, creí que estaba en un pedo triste, nomás, qué iba a saber...

Volver (Jaime Gil de Biedma)

  Después de mucho tiempo vuelvo a leer este libro de Gil de Biedma: representante indispensable de la llamada Generación de los 50. Algunos...