martes, 5 de febrero de 2019

Tiempo después, José Luis Cuerda

En el año 9177 los habitantes útiles para la sociedad viven en un gran edificio donde reina el orden, mientras que el resto, los parados, sobreviven en una especie de campamento para pobres. 
Un día, Jose María, uno de los parados, decide entrar en el edificio para vender limonada. Este atrevimiento pondrá en riesgo el equilibrio social, pues los parados han de mantenerse así para asegurarlo; igual que hay dos barberos, dos policías, tres marineros, un rey, un alcalde, una secretaria del alcalde... Esta última, Méndez, mujer de encantos destacables, será  la tentación de José María y de Galbarriato, su gran amigo. 

El universo de Cuerda vuelve a brillar tras la locura de Amanece que no es poco. En este caso la trama tiene un componente más social, pero siempre revestido de humor, surrealismo, candidez y una pizquita de amargura. 

Libro muy recomendable. A partir de 16 años o adultos. 
Extensión: 137 páginas. 

La película es bastante fiel al libro, pero más políticamente correcta. Puedes ver el tráiler: 
Fragmento: 

Méndez es una muchacha muy atractiva. Parece que nació, sonríe, se nutre, se viste y se desnuda aposta. Pasea ahora, como si fuera una modelo, ante los ojos inquisitivos de José María el Robusto. Eufemiano, el conserje, que ocupa su puesto tras el mostradorcillo que preside la entrada del Edificio Mundial, observa con fingida indiferencia. 
Después de que la muchacha haya hecho dos o tres viajes ante las narices de José María, se interesa por ella. Le dice a Eufemiano. En voz baja: 
- Y esta muchacha ¿quién es?
- La secretaria del alcalde. 
- ¿Y por qué se pasea así?
- Porque se lo ha dicho su jefe. 
- Le ha dicho el alcalde que se pasee así?
- Cállate ya y mírala. 
José María sigue las evoluciones de Méndez, la secretaria. Y ella sonríe. José María baja más la voz: 
- Y, ¿por qué me sonríe?
- Joder, qué preguntón eres. Porque también se lo ha dicho el alcalde. 
Antes de que José María vuelva a preguntarle: 
- El alcalde le ha dicho que se pasee un rato delante de ti, que te excite y, luego, que te haga una proposición. 
- ¿Si?
Eufemiano asiente con la cabeza. José María redobla su interés. 
- Vamos a ver. 

viernes, 11 de enero de 2019

Sostiene Pereira (cómic de Pierre-Henry Gomont sobre la obra de A. Tabucchi)


Pierre-Henry Gomont publica con Astiberri una adaptación del famoso libro de Antonio Tabucchi. La obra no es totalmente fiel al original, pero mantiene el espíritu de la misma y los sucesos más importantes. Como novedad están los mini-pereiras.
En el cómic la historia se desarrolla de manera fluida, con unas ilustraciones

Breve resumen:
Pereira es un periodista cualquiera en el Portugal de Salazar. No se implica en los temas políticos de su país, sino que escribe una columna cultural. Es un señor solitario, obeso; un viudo que habla con la fotografía de su mujer muerta y, de vez en cuando, con su amigo sacerdote de toda la vida. De repente, un día lee un artículo de un joven y siente curiosidad por contactar con él. Este joven pertenece a la resistencia (compartida contra las dictaduras de Salazar en Portugal y Franco en España) y Pereira empieza a cambiar su manera de ver la vida hasta que …

El está considerado como una joya de la literatura, un clásico que, como tal, pocas veces es discutido. Sin embargo creo que no vendría mal una lectura un poco crítica, por lo que comparto un análisis de Juan Pedro Aparicio que me parece bastante acertado: aquí

Algunas imágenes:

República luminosa (Barba, Andrés)



Un funcionario de Asuntos Sociales es destinado a la ciudad de San Cristóbal, lugar originario de su mujer. Allí se traslada con la familia: la esposa, Maia, y la hija de esta, fruto de una relación anterior, Moira. El protagonista-testigo nos va contando la historia desde el presente, una historia que ha sucedido veinte años antes y que trata de la aparición de un grupo de unos treinta niños que, en principio, se dedican a la mendicidad o a jugar por las calles. Nadie sabe de dónde han salido ni a dónde van cuando no están a la vista. Los muchachos parecen pacíficos, pero poco a poco se van desencadenando sucesos que los implican en actos violentos. Además, ya desde el principio, se respira un aire desasosegante, desde el mismo día de su llegada a la ciudad, cuando atropellan a un perro. 

El libro trata sobre la infancia como tal,  pero también sobre la percepción que los adultos tenemos de ella. Los niños se organizan, pero los adultos son incapaces de entender en qué está basada esa organización y prefieren ignorar el asunto hasta que se dan cuenta de que sus propios hijos se ven tentados por estos muchachos aparentemente salvajes. 

Es un libro muy recomendable, tanto para adolescentes como para adultos. Está muy bien escrito, mantiene el suspense e invita a una reflexión seria y profunda sobre la infancia. 

Salvando las diferencias, a mí me recuerda, inevitablemente, a El señor de las moscas, de W. Golding y a la magnífica ¡y terrorífica! película de Chicho Ibáñez Serrador: ¿Quién puede matar a un niño?


Muy recomendable, a partir de 16 años. 

Fragmento: 
El día que llegué a San Cristóbal, hace hoy veintidós años, yo era un joven funcionario de Asuntos Sociales de Estepí al que acababan de ascender. [...]
Todo el mundo considera el asalto al supermercado Dakota como el origen de los altercados, pero el problema comenzó mucho antes. ¿De dónde salieron los niños? El documental mas conocido sobre el tema, el tendencioso cuando no sencillamente falso Los chicos de Valeria Danas, comienza con esa pomposa frase en off sobre las sangrientas imágenes del supermercado: ¿De dónde salieron los niños? Y sin embargo no deja de ser esa la gran pregunta. ¿De dónde? Si uno no hubiese conocido una época en la que no estaban allí, casi habría podido pensar que siempre recorrieron nuestras calles, mugrientos pero con su extraña dignidad diminuta, con el pelo ensortijado y las caras requemadas por el sol. 
Es difícil determinar en qué momento nuestra mirada se fue acostumbrando a ellos o si las primeras veces que los vimos nos produjeron alguna sorpresa.

miércoles, 7 de noviembre de 2018

I.D. (Emma Ríos)

Una distopía que analiza el conflicto entre precepción e identidad a través de la lucha de tres personas que consideran un "trasplante de cuerpo" como la solución a sus vidas.
¿Por qué no te gusta tu cuerpo? Se o nos pregunta la autora al principio de este libro... y una serie de repuestas parecen quedar flotando en el aire. 
En un futuro, quizás no muy lejano, será posible el trasplante de cuerpos. Los tres protagonistas de esta historia tienen distintos motivos para "repudiar" su propio cuerpo... ¿conseguirán su propósito?
Además de estar bien pensado, dibujado y documentado, el libro arrastra al lector hacia una interesante reflexión en la que se cruzan lo político, lo legal y lo moral con la relación más intima que cada uno tiene con su propio ser. 

Muy recomendable para todas las edades; pero quizás a partir de 15 se puede profundizar un poco en el tema. 
Publicado por Astiberri

Un par de viñetas para observar los trazos: 



Seda (Baricco, Alessandro)


Se trata de una obra ya clásica que, más que un libro es una sugerencia. Me explico, es extremadamente corto, no profundiza en nada, está construido a partir de repeticiones que sugieren lugares y movimientos de los que prácticamente no se cuenta nada; los personajes apenas están descritos, ni física ni psicológicamente (salvo unos apuntes mínimos) y, sin embargo, el libro es una pequeña joyita, un poema en prosa. 
La historia es sencilla: Hervé Joncour trabaja para Baldabiou, que lo envía a Japón en busca de gusanos de seda. Allí conoce a Hara Kei, con quien hace negocios, y a una muchacha que lo acompaña, de la que se enamora, pero a la que no tiene acceso. 
Joncour es feliz en su matrimonio con Hélène y está contento con su vida, pero poco a poco va obsesionándose con la muchacha, de la que no conoce ni la voz. 
Se da así una especie de triángulo amoroso en el que juega un papel determinante Madame Blanche-, un triángulo de deseos profundos y contenidos, como la propia narración; un juego más imaginado que real, como se ve en un pasaje erótico bastante explícito. 
Quiero llamar la atención con respecto a este pasaje porque a pesar de ser bastante explícito se trata de un encuentro lleno de amor y ternura, de respeto por el ser amado; algo que está muy lejos de la burda vulgaridad que campa a sus anchas por libros de lectura desgraciadamente habitual, muchos de ellos orientados al público juvenil.
Por esta escena lo recomiendo para mayores de 16 años, pero puede leerlo cualquiera. 

Publicado por Anagrama. 
Páginas: 125; con letra grande y numerosos espacios. Realmente el libro se lee de dos horas. 

Fragmento: 
Por vez primera en su vida, Hervé Joncour llevó a su mujer aquel verano a la Riviera. Se instalaron durante dos semanas en un hotel de Niza, frecuentado sobre todo por ingleses y famoso por las veladas musicales que ofrecía a sus clientes. 
Hélène se había convencido de que en un lugar como aquel lograrían concebir el hijo que, en vano, habían esperado durante años. Juntos decidieron que sería un niño. Y que se llamaría Philippe. Participaban con discreción en la vida mundana del balneario, para divertirse después, encerrados en su habitación, burlándose de los tipos extraños que habían conocido. Una noche, durante un concierto, conocieron a un comerciante de pieles polaco: decía que había estado en Japón. 
La noche antes de partir, Hervé Joncour se despertó cuando todavía era de noche, y se levantó y se acercó a la cama de Hélène. Cuando abrió los ojos, él oyó su propia voz que decía suavemente: 
-Te amaré siempre. 





Una casa para siempre (E. Vila-Matas)


El libro cuenta la historia de un ventrílocuo que ha perdido su voz y se expresa a través de los personajes con los que trabaja. Este hombre va contando su vida mediante una sucesión de relatos que rompen la estructura novelesca; en realidad podríamos decir que el libro está a medio camino entre la novela y el cuento. 
La lectura me parece un poco confusa y bastante exigente con el receptor, puesto que no hay una continuidad temporal y en ocasiones la relación entre unos cuentos y otros es bastante laxa. 
De la biografía del protagonista podemos decir que de niño conoció a un personaje turbio, un loco que asesinó a una niña, Laura, que formaba parte de su pandilla de veraneo junto con Pedro. Años después, ya siendo él ventrílocuo, se encuentra con Pedro (con el que ya no tiene nada que ver) y se produce otro asesinato similar. Por otra parte, ya siendo un ventrílocuo exitoso, comete él mismo un asesinato del que acabará huyendo. 
En el libro se habla de las relaciones, de la paternidad, del dolor, de la soledad o la incomprensión, pero sobre todo de la voz de cada uno y de la ficción como lugar de refugio que nos puede ayudar a entender la realidad. 
Es el padre del protagonista quien, en su lecho de muerte, le regala este mundo, que su hijo habitará para siempre, como se ve la última parte del libro y que pone título al mismo. 

Lo cierto es que, como he comentado, me parece un libro complicado que creo que poco le puede interesar a un lector joven. Lo recomendaría más bien para un público adulto. 

Publicado por Debolsillo. 
Páginas: 125. 

Fragmento: 
De mi madre siempre supe poco. Alguien la mató en la casa de Bérgamo, dos días después de que yo naciera. El crimen fue todo un misterio que creí dar por resuelto el día en que cumplí veinte años, y mi padre, desde su lecho de muerte, reclamó mi presencia y me dijo que, por desconfianza a los adjetivos, estaba aproximándose al momento en que enmudecería radicalmente, pero que antes deseaba contarme algo que juzgaba importante que yo supiera. "Incluso las palabras nos abandonan", recuerdo que dijo, "y con eso está dicho todo, pero antes debes saber que tu madre murió porque yo así lo dispuse" .Pensé de inmediato en un asesino a sueldo y, pasados los primeros instantes de perplejidad, comencé a dar por cierto lo que mi padre estaba confesando. Cada vez que pensaba en el hacha ensangrentada sentía que el mundo se hundía a mis pies y que atrás quedaban, patéticamente dibujadas para siempre, las escenas (de alegría y plenitud que me habían hecho idealizar la figura paterna y forjar la imagen mítica de un hombre siempre levantado antes de la aurora, en pijama, con los hombros cubiertos por un chal, el cigarrillo entre los dedos, los ojos fijos en la veleta de una chimenea, mirando nacer el día, entregándose con implacable regularidad y con monstruosa perseverancia al rito solitario de crear su propio lenguaje a través de la escritura de un libro de memorias o inventario de nostalgias que siempre pensé que, a su muerte, pasaría a formar parte de mi tierna aunque pavorosa herencia.

El largo adiós (Chandler, Raymon)


Peter Marlow conoce a Terry Lennox durante una de sus muchas borracheras. Sin saber muy bien por qué le coge aprecio inmediato y, cuando Lennox se ve envuelto en graves problemas, Marlow decide ayudarlo para que pueda huir a México; dando por sentado, por supuesto, que es inocente. 
Sin embargo, al poco tiempo, Lennox se suicida dejando una carta de confesión.
Todavía no se ha repuesto Marlow de su sorpresa, pues algo no le encaja, cuando requiere sus servicios la señora Wade. Lo que pretende es que el detective encuentre a su marido, Roger: escritor de éxito y alcohólico empedernido que lleva días sin aparecer. 
Las dos historias acabarán entrecruzándose para dar lugar a la que está considerada la mejor novela policíaca de todos los tiempos. 
Bueno, sin atreverme a ratificar tal afirmación diré que se trata de un buen libro de género, una especie de fuente de la que han bebido numerosos autores de novela negra (como Piglia, sin ir más lejos). 

Se puede leer a cualquier edad pero hay que tener en cuenta su extensión. Quizás a partir de 15 años está bien; eso sí, para lectores experimentados. 
Publicado por Debolsillo. 
Páginas: 446. 

Fragmento: 
Cuando Wade abrió la puerta, el zumbido proveniente del salón nos estalló en la cara. Parecía más alto que antes, si esto era posible. Unas dos copas más alto. Wade saludó a unos y a otros, y daba la impresión que la gente se alegraba de verlo. Pero a estas alturas se hubieran alegrado de ver a un asesino en serie con un punzón de hielo. La vida no era más que un gran vodevil. 
Por el camino hacia el bar nos tropezamos cara a cara con el doctor Lorign y su esposa. Él se levantó y dio un paso adelante para enfrentarse a Wade . Una expresión de odio le desfiguraba el rostro. 
-Me alegro de verlo, doctor -digo Wade con amabilidad-. Hola, Linda. ¿Por qué te escondes últimamente? No, creo que ha sido una pregunta estúpida. Yo...
-Señor Wade, dijo Loring con una voz algo temblorosa-, tengo algo que decirle. Algo muy sencillo y, espero, muy terminante. Apártese de mi mujer. 
Wade lo miró con curiosidad. 
-Doctor, usted está cansado. Y no ha bebido nada. Deje que le traiga una copa. 
-No bebo, señor Wade. Y, como sabe perfectamente, estoy aquí con un único propósito, y acabo de hacerlo patente. 
-Bien, creo que lo he comprendido -repuso Wade aun amable-. Y como es un invitado en mi casa, no tengo nada que decirle, excepto que creo que está usted delirando. 
A nuestro alrededor las conversaciones se habían detenido. Chicos y chicas eran todo oídos. Una superproducción. El doctor Loring sacó un par de guates del bolsillo, los estiró, agarró un por un dedo y lo estrelló con violencia contra el rostro de Wade. 
Wade ni siquiera parpadeó. 

Volver (Jaime Gil de Biedma)

  Después de mucho tiempo vuelvo a leer este libro de Gil de Biedma: representante indispensable de la llamada Generación de los 50. Algunos...