Huyendo de su tía, que intenta separarlos, Próspero y Bonifacio, dos hermanos huérfanos, llegan hasta la maravillosa Venecia, el escondite perfecto para una pandilla de jóvenes sin hogar, liderada por un misterioso personaje apodado Señor de los Ladrones. La unidad de la banda parece romperse cuando un enigmático encargo lleva a los niños a una isla de la laguna que alberga un misterio que lo cambia todo...
Si te gustan los libros de aventuras y suspense, este te encantará. A partir de 12 años.
El enfrentamiento entre dos pandillas de pueblos vecinos, la de los chicos de Velrans y la de los de Longeverne, discurre entre pedradas, patadas, descalabraduras y chichones, y el intercambio de todo tipo de improperios por parte de los dos bandos.
Es un libro muy divertido y muy recomendable a partir de 12 años (si no le tienes miedo a los tacos, que abundan en el libro :-)
Arsène Lupin, el astuto ladrón de guante blanco capaz de medirse con el propio Sherlock Holmes, se encuentra en esta ocasión con una de las aventuras más sorprendentes de su vida: un robo no planeado por él, un misterioso tapón de cristal que se cruza constantemente en su camino y un amigo a quien salvar de la guillotina. Y, sobrevolando sus movimientos, la siniestra sombra de un enemigo tan agudo y perspicaz como él; capaz de ponerle en apuros una y otra vez, haciendo incluso peligrar la vida del caballero ladrón.
En 1949 el reportero Gabriel García Márquez cubrió el derribo del antiguo convento de Santa Clara. Durante el vaciado de las criptas funerarias, la sorpresa saltó al destapar la tercera hornacina del altar mayor: se desparramó una cabellera de color cobre, de veintidós metros y once centímetros de largo, perteneciente a una niña. "Mi abuela me contaba de niño la leyenda de una marquesita de doce años cuya cabellera le arrastraba como una cola de novia, que había muerto del mal de rabia por el mordisco de un perro, y era venerada en los pueblos del Caribe por sus muchos milagros. La idea de que esa tumba pudiera ser la suya fue mi noticia de aquel día y el origen de este libro.
Este libro es una delicia. Absolutamente recomendable. A partir de 14 años (o a cualquier edad)
La nueva novela de Santiago Lorenzo vuelve a hacer gala del sentido del humor del autor: ácido y certero. En este libro, una ficción autobiográfica, ajusta cuentas con el mundo del cine, un ambiente que conoce bastante si tenemos en cuenta que, además de algunos cortos, ha dirigido dos largometrajes: Mamá es boba y Un buen día lo tiene cualquiera: ambos muy recomendables, por cierto.
La crítica al mundo del celuloide se concentra en un personaje, Sixto, que representa al típico enchufado, tan petulante, engreído y soberbio como inútil. Es el personaje odiado por todos. Sin embargo, no todo es negativo en este mundillo, y el contrapunto lo tenemos en Bertrand, el amigo.
La vida del protagonista, llena de altibajos y fracasos, lo lleva a Ávila, donde irá a cuidar a un familiar, Pacomio. Si alguien ha visto Un buen día lo tiene cualquiera, no puede dejar de imaginárselo como Onofre (o, al menos yo, no puedo).
Un gran acierto de la novela lo vemos al final, cuando los dos personajes más insoportables, Sixto y Pacomio, confluyen en una -triste pero- real actualidad.
Santiago Lorenzo hace gala de un lenguaje fluido, rico, irónico, juguetón, y de un fino sentido del humor; una mezcla que siempre, siempre, resulta recomendable.
A partir de 16 años estaría bien... aunque también antes para lectores avezados.
Dejo el tráiler de Un buen día lo tiene cualquiera:
De Mamá es boba no encuentro el tráiler, pero creo que la película está disponible en Filmin. Dejo unos fragmentitos:
Creo que a estas alturas a todo el mundo le sonará este título, sea por la novela o por la serie. Me ceñiré aquí a la novela. Se trata de una distopía en la que la República de Gilead pasa a ser gobernada por unos políticos teócratas que prohíben la libertad de prensa y regulan hasta el último detalle de la vida de todos los habitantes pero, sobre todo, de las mujeres. Estas se dividen, según su función en la sociedad, en varios tipos, de entre los que destacan dos: las Esposas, cuya función es cuidar del marido, llevar la casa y criar a los hijos y las Criadas, cuya función es engendrar.
Una de las criadas es la que nos cuenta la historia: se trata de Defred. No utiliza su verdadero nombre, pues lo ha perdido al pasar a ser propiedad de Fred, el Comandante. La vida de estas mujeres está destinada, como hemos dicho, a engendrar, por ello se le controla la alimentación, la sexualidad, las relaciones, etc. Si no hacen lo que se les pide o no se quedan embarazadas, serán ejecutadas o enviadas a las Colonias: un supuesto lugar en el que morirán a causa de la contaminación generada por residuos tóxicos.
Sin embargo, todo este control no consigue doblegar absolutamente a las mujeres que mantienen la cordura gracias, por un lado, a la libertad de pensamiento y, por otro, a un movimiento de resistencia que las consuela en su soledad.
Es un libro interesante que daría para una serie de reflexiones profundas, por lo que lo recomendaría a partir de los 16 años.
La señora March disfruta de un matrimonio feliz junto a George, un escritor de éxito. Todo es apacible en su vida hasta que un día, en una conversación inocente, alguien le dice que se parece a la protagonista del nuevo libro de su marido. En ese momento algo se rompe en el débil equilibrio que sostiene su vida: corre a leer la novela y se siente identificada con Johanna, la prostituta de Nantes que lo protagoniza.
El mundo de la señora March se desmorona entre sospechas e inseguridades, lo que afecta a la vida de los que la rodean: la vecina de arriba, Martha (la asistenta), Jonathan (su hijo) e incluso los amigos y familia de una chica cuyo cadáver ha aparecido cerca de una cabaña, en un bosque...
En este libro nada resulta ser lo que parece. Se trata de thriller psicológico e inquietante que no dejará al lector indiferente.
Puede recomendarse para lectores de 16 años o más.